Un buen par puede acompañarte mucho tiempo si lo cuidas según su material. La piel necesita hidratación, el charol necesita brillo, el nobuck necesita un cepillo y los tenis necesitan una buena lavada a mano. Aquí te dejamos una guía rápida para cada tipo de calzado.
¿No sabes de qué material son tus zapatos? Revisa la etiqueta en la lengüeta o en el interior, o la ficha del producto en calzadozima.com.
1. Piel lisa: mocasines, zapato de vestir y botas

Mocasín Camo 1212 negro en piel
- Después de usarlos: quita el polvo con un cepillo suave o un paño seco.
- Para limpiar: pasa un paño apenas húmedo y déjalos secar al aire.
- Para cuidarlos: aplica crema para calzado del mismo color y dales brillo con un paño limpio. Hidrata la piel una vez al mes para que no se reseque ni se cuartee.
- Antes de la temporada de lluvias: usa un impermeabilizante en spray.
- Botas de trabajo: límpialas al terminar la jornada para que el polvo y la suciedad no resequen la piel.
- Evita: mojarlos de más y secarlos junto a una fuente de calor.
2. Charol
- Para limpiar: quita el polvo con un paño de algodón. Después pasa un paño humedecido con agua y unas gotas de jabón neutro, retira el jabón con otro paño húmedo y seca.
- Para recuperar el brillo: aplica una capa muy delgada de vaselina con movimientos circulares, déjala actuar de 10 a 15 minutos y retira el exceso con un paño limpio.
- Rayones leves: frota con suavidad con una goma de borrar blanca.
- Para guardarlos: en su caja, en un lugar seco y separados de otros pares para que no se marquen. Las hormas ayudan a que conserven su forma.
- Evita: usarlos en días de lluvia. Si se mojan, rellénalos con papel periódico y déjalos secar a temperatura ambiente, nunca con secadora.
3. Nobuck y gamuza
- Cepíllalos en seco con un cepillo suave para gamuza, siempre en la misma dirección. Así levantas el pelo de la piel y quitas la suciedad antes de que se impregne.
- Marcas ligeras: usa una goma especial para gamuza o una goma de borrar blanca.
- Manchas difíciles: da toques suaves, sin tallar, con un paño apenas húmedo con un poco de vinagre blanco. Prueba primero en una zona que no se vea.
- Protégelos con un impermeabilizante para nobuck y gamuza antes de estrenarlos y repítelo cada cierto tiempo.
- Evita: mojarlos directamente. Si se mojan, rellénalos con papel y déjalos secar a la sombra, lejos del calor.
4. Tenis de lona, malla o sintéticos
- Primero en seco: quita el lodo y el polvo con un cepillo antes de mojarlos.
- Agujetas y plantillas aparte: sácalas y lávalas por separado con agua tibia y jabón.
- Para lavarlos a mano: mezcla agua tibia con una o dos cucharadas de detergente y talla con un cepillo. Un cepillo de dientes viejo funciona muy bien para la suela y los ojillos.
- Para secarlos: enjuaga bien, rellénalos con papel para que no pierdan la forma y déjalos secar al aire.
- Evita: el agua caliente, la secadora y el sol directo, porque pueden deformar las partes de plástico. Si los quieres meter a la lavadora, revisa antes la etiqueta.
5. Sintético y piel sintética
- Para limpiar: usa un paño suave con agua tibia y un jabón muy suave.
- Para secar: siempre al aire, sin calor.
- Para guardarlos: en un lugar fresco y seco. El calor o el frío extremos resecan el material y lo pueden cuartear.
- Cuídalos de golpes y raspones: el sintético es más delgado que la piel y las marcas se notan más.
6. Zapatos escolares: que duren todo el ciclo
La Profeco recomienda estos cuidados para que el zapato escolar aguante todo el año:
- Talla correcta: tus hijos deben poder mover los dedos sin que el zapato apriete el empeine. Un zapato que no queda bien se desgasta más rápido.
- Rota los pares: si se puede, alterna con otro par cada tercer día para reducir el desgaste y evitar hongos.
- Bólealos seguido: crema y cepillo con regularidad conservan el material.
- Si se mojan: sécalos al aire, nunca con calor. Guardarlos húmedos causa malos olores y hongos.
- Revisa costuras y suela con frecuencia para detectar el desgaste a tiempo.
5 reglas para cualquier par
- Nunca los seques con secadora, calentador o al sol directo.
- Rota tus pares: dejarlos descansar un día ayuda a que se ventilen.
- Usa hormas o rellénalos con papel para que mantengan su forma.
- Guárdalos limpios y secos, en su caja o en un lugar ventilado.
- Para quitar olores, espolvorea un poco de bicarbonato dentro, déjalo toda la noche y retíralo.
¿Ya toca renovar tu par?
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